Paula Enei de Platanus Ventures: Prueba-Error-Funciona

Conversamos con la cofundadora de Platanus Ventures sobre cultura, viajes y espiritualidad

Paula Enei de Platanus Ventures: Prueba-Error-Funciona

Paula Enei hace de todo. En Platanus Ventures es -en sus propias palabras-, una especie de chicle que junta y pega todo eso que debe ser pegado. Hace de todo también fuera, antes y después de PV: Estudió psicología, armó una startup, trabajó y trabaja junto a otras tantas, vivió 10 años en Tokio, toca piano, es mamá, fue budista y ahora es parte del corazón de PV. La entrevistamos para hablar de su vida, la cultura de su empresa y de una idea fantástica: El error funciona.


Para escribir esta entrevista puse de fondo los nocturnos de Chopin. No es que sea fan, sólo que Paula me lo recomendó como música para concentrarse y haré la prueba. También me recomendó el ruido blanco, pero luego de probar un rato me di cuenta que me sirve más para leer que para escribir, así que los invito a probar o al menos imaginen a Chopin de fondo.

Paula toca piano, de ahí su cariño hacia el compositor polaco y a Beethoven y a Vivaldi. Es cierto que la música ayuda a la concentración, pero también ayuda a conectarse con algo más etéreo, inmaterial y olvidado. Estoy pensando en la espiritualidad y su búsqueda. En eso estuvo cuando en cuarto año de psicología se vio envuelta en una crisis vocacional que la llevó a vivir en Italia para hablar la lengua de su abuelo, viajar por Europa del Este, África, el Sudeste Asiático, Tailandia.

Ahí se sumergió en el budismo, lo que la conectó con su infancia en Tokio donde vivió hasta los 10 años. Pregunta obligada: ¿Hablas japonés?

私は日本語を話せません, es lo único que sé decir

Volveremos sobre Japón más adelante, ahora sigamos con el camino espiritual

El colegio al que fui en Japón era de monjas y ellas fueron muy importantes para mí porque representaban el bien en el mundo, estaban preocupadas por ti, eran lo amoroso, lo compasivo, lo generoso y desinteresado. De chica decía que quería ser monja, enclaustrarme y hacer la vida en base a otros, o a un dios.

Y esa memoria se reactiva en tu viaje

Sí, porque cuando fui al Sudeste Asiático quería hacer un retiro de meditación que se llama Vipassana. Se supone que cuando Buda se iluminó él practicó una meditación que le permitió eso. Esa técnica de meditación se fue heredando. En nuestros tiempos la agarró un hombre que se llama (Satya Narayana) Goenka que la encapsuló y aunque es una meditación que siempre va mejorando, él la transformó en una especie de bootcamp. A eso fui.

¿Y cómo fue?

Son 10 días donde entregas todo lo que te pueda distraer: teléfonos, lápices, libros, no puedes hacer deporte. Lo que busca el curso es que en 10 días logres presentismo porque el budismo se basa en el ahora, el presente y todo lo que te genera angustia, ansiedad, tristeza, rabia, son producciones de tu mente. No están en el mundo real. Este curso te va guiando a ese estado. Ahí recuperé ese interés espiritual medio olvidado de la infancia. Enganché mucho con el budismo y estuve viajando sola por Tailandia donde hablé con muchos monjes. Volví hipervegetariana en una época donde en Chile pedías un plato vegetariano y te daban pollo.

¿Eres budista?

Hice algo que se llama tomar refugio en las tres joyas que es como el bautizo de los budistas. Lo hice con un Rinpoche, que es una persona que entre muchas otras cosas que experimenta en su formación, vive tres años en una cueva para convertirse en monje. Vino del Tíbet a Chile. Hice un retiro con él y con otra gente e hice esa toma de refugio que es una declaración hacia los demás que estás comprometida con el budismo. Pero la verdad es que ya no lo practico, aunque quizás en algún momento retome esa disciplina, aunque sigo compartiendo su visión.

De todas formas cuando volviste a Chile de tu viaje traías toda esa experiencia

Volví con eso en mente, saqué el título porque había que hacerlo y luego olvidarme de la psicología y hacer algo distinto. Ahí con mi hermano creamos el Vaso Medio Lleno, una plataforma de comunicaciones positivas. Para mi hermano era bacán porque él quería armar algo grande, yo no tenía esa aspiración y no conocía el mundo startup. Me gustaba mucho escribir, quería explotar ese lado más creativo y a la vez generando bodichita, que es el positivismo que se expande.

Eso te abrió un nuevo mundo

Descubrí todo, ahora todo es muy evidentemente para mí, pero en ese tiempo no lo era. Quedamos en Startup Chile, nos entrevistaron para Y Combinator antes de que Fintual quedara seleccionado. No quedamos, obviamente. Pero ahí me metí y mi curiosidad explotó, amé lo creativo, lo incierto, la disciplina que requiere, el impacto que pueden tener las cosas.

Tu época budista pareciera ser relevante para lo que vino después

Creo que si hubiese hecho cualquier cosa diferente no estaría acá. Lo que me dio el budismo y el ser una persona curiosa es que me permitió descubrir otras posibilidades. Creo que en esa época las personas que me veían pensaban que estaba muy perdida, pero yo creo que estaba en búsqueda. Eso es muy distinto porque estar perdido es un estado miedoso que te paraliza, en cambio estar en búsqueda es estar abierto a las posibilidades de la vida. El budismo fue una de esas cosas que descubrí y gracias al budismo creé el Vaso Medio Lleno.

El corazón de Platanus Ventures

Cuando Paula se presentó al comenzar la entrevista me dijo: “Soy Paula Enei, cofundadora de Platanus Ventures y hago de todo”. Es un gran comienzo, me parece. Cumple con una de las características que la propia Paula entiende como necesarias para un fundador de startups: Genera curiosidad.

¿Qué significa hacer de todo?

Es un rol especial dentro de una organización. Creo que cuando los roles están demasiado definidos, es fácil que queden espacios grises donde hay cosas desatendidas. Entonces en este momento de la organización tiene que haber alguien pendiente de eso y a cargo un poco de todo. Te metes un poquito en todas las cosas, estás pensando en cómo desarrollar mejor la estrategia del lugar donde estas. Cumples el rol de ser el chicle entre todo lo que está pasando y dar luces de los puntos ciegos dentro de la organización . Creo que todos los founders de PV hacemos de todo, mi socio Andrés es computín, su pega más evidente es hacerse cargo de toda la tecnología -que igual hace-, pero además ve el programa, comunicaciones y un montón de otras cosas.

¿Es ese el rasgo de la cultura de PV te parece más relevante?

El rasgo transversal a todos los perfiles es que somos personas que ejecutamos consistentemente. Tenemos buenas ideas, pero también todos ejecutan esas ideas. Hay una mentalidad de que todo lo que se hace también es una prueba. Esa prueba se trabaja, se alimenta y lo que no funciona chao no más, es parte de. Todos somos bastante pragmáticos, tenemos ideales, pero queremos agregar valor en el mundo real.

¿Puedes darme un ejemplo de probar y quedarse con lo que funciona?

El primer experimento que hicimos y quedó fue armar el Demo Day, un evento donde las startups levantan capital. En esa época, todos los eventos de este tipo en Latinoamérica estaban creados como eventos de marketing donde las startups tenían una buena oportunidad de contactarse con eventuales clientes e inversionistas. Se decía mucho que eran eventos para levantar inversión, pero en realidad eran eventos de marketing. Nosotros queríamos crear algo donde eso no fuera una promesa solamente, que fuera algo real. Armamos una plataforma donde las startups podían presentar y los inversionistas invertir en ellas. En ese primer Demo Day quisimos meterle jugabilidad. Nos preguntábamos ¿Existirán inversionistas dispuestos a invertir en este tipo de plataformas en Latinoamérica? Nosotros pensábamos que sí. ¿Hay buenas startups en Latinoamérica? También sabíamos que sí. Entonces había que juntar a estos inversionistas con estas buenas startups y que comenzara esa relación virtuosa. Pero invertir es algo muy emocional, sobre todo en las etapas iniciales que es donde estamos nosotros. Inviertes en la persona, algo de esa persona te resuena, le crees a su visión. Como son decisiones emocionales generalmente pasan en caliente, entonces queríamos diseñar un entorno emocional que provocara esa inversión. Para eso lo hicimos como tipo subasta, además el inversionista no podía saber nada de la ronda si no había invertido al menos 6 mil dólares. A medida que se acercaba el cierre del Demo Day había que estar muy atento por si alguien superaba tu oferta y eso se aceleraba en los últimos minutos, había mucha adrenalina y sobre todo en las startups quedaron muy contentos con el resultado. Bueno, eso fue un experimento.

¿Cómo fue nuestro Demo Day? El diario de vida de Pipoll
Aprendimos mucho en estos días y por eso decidimos compartir nuestra experiencia.

Les podría haber salido mal

Sí, pero da lo mismo porque estábamos creando valor con algo que nadie había hecho antes. Consideramos que se tiene que premiar arriesgarse y hacerlo bien. De todas formas lo peor que puede pasar es que no funcione tan bien, pero se puede mejorar a partir de eso. En este caso funcionó bien, posicionó a Platanus Ventures porque fue el primer Demo Day a nivel Latinoamericano donde las startups levantaban capital in situ. Hicimos una plataforma de inversión que te permitía no gastar tanto tiempo en esto y enfocarte en lo que realmente importa que es tu negocio y tu producto. Eso lo tomamos y lo mejoramos. No teníamos estas oficinas, trabajábamos en una casa chiquitita, la grabación la hicimos con una sábana planchada de Andrés Matte de fondo.

¿Cómo lo hacen para atraer personas a PV con ese perfil?

Buscamos personas que tengan ese mindset y esa visión sobre las cosas. Para algunos es un proceso de aprendizaje que se hace más fácil cuando te das cuenta que casi todas las cosas que han fracasado en PV han sido ideas de los founders. Eso hace que baje el temor a proponer, probar y no pasa nada malo si no resulta. Sólo hay aprendizaje. Creo que cada vez hay más personas con esa mentalidad en Latam.

Eso nos lleva a algo más profundo ¿Qué tan importante es la formación de equipos de alto rendimiento para el éxito de una organización?

Toda la importancia del mundo. Al final las empresas se transforman en sus equipos. La misión, la visión son palabras escritas en un papel o un sitio web. Lo que en verdad es una empresa son las personas que tiene y quizás lo más subvalorado en esto son las primeras de ellas que contratas. Pienso que el perfil de esas personas es que tú las veas y pienses que perfectamente podrían haber sido founders, los tienes en esa estima. Es alguien capaz de ser autosuficiente, con iniciativa. Esto lo creo así porque si la empresa crece, los que vengan después no se comparan con el founder necesariamente, se comparan con tus primeras contrataciones. Esas primeras 10 o 20 personas que entran a tu empresa son fundamentales porque si contratas mal y esa persona sale, igual hay algo de esa persona que queda en la organización.

¿Cómo lo hicieron ustedes?

Tienes diferentes estrategias, primero tienes que estar creando algo que al resto le parezca interesante y que otras personas quieran ser parte de eso. Tienes que estar resolviendo un problema real, que ojalá resuene en mucha gente. Tienes que crear una marca que genere ese posicionamiento en las personas. Tienes que tener las condiciones de trabajo que se adapten a ese perfil. Si tienes sólo trabajo presencial por ejemplo, probablemente no vas a captar el talento que buscas. Y tienes que ofrecer stock options porque si esas personas son importantes para la empresa deberían poder participar del éxito de esa empresa. Uno tiene que ser generoso con eso. Retribuir el esfuerzo y el compromiso de los primeros empleados. El resto es la inspiración que reciben de las personas que lideran.

¿Tu empresa impulsa el desarrollo profesional?
Las organizaciones que potencian a sus talentos generan equipos más comprometidos

A raíz de eso ¿se les hace fácil atraer talento?

Sí. El primer visiting partner que vino fue Rogelio Rea que es el fundador de Atrato, le fue muy bien ahí, tiene mucho impacto en México, levantaron más de 20 millones de dólares, tiene mucha experiencia y logramos atraerlo a nuestro equipo. Lo mismo con Natalia Fouillioux que es una emprendedora innata, armó una clase que se llamaba La Clase que la hicieron los Fintual, con los Cornershop, los NotCo. Ella armó esa clase, llamó a la gente indicada, la grabó, la dejaron online. La Nati también es parte de Platanus Ventures.

¿Tener personas talentosas es lo más potente para una empresa?

Totalmente. Es lo más importante. Si partes de la tesis que la mayoría de las ideas y planes que tenemos ahora no se van a cumplir, que es lo más probable, lo único que importa es atraer a las personas correctas que le den forma a las ideas que aparezcan en la medida que evolucionen. Tienes que atraer a las mejores personas y esas mismas personas van a hacer que el equipo crezca.

Hablemos de la personalidad de ustedes como equipo ¿qué prácticas concretas reflejan bien esa personalidad?

Las reuniones de equipo reflejan muy bien eso. Las hacemos en una plataforma que se llama Mute, que creó Platanus y sirve para tener reuniones silenciosas en equipo. Nos juntamos en esa plataforma y tenemos áreas de conversación similares a Slack. Entonces dices por ejemplo ¿qué pasó con X proyecto? ¿Qué pasó con el Demo Day? etc. Además tenemos una sección de metas donde dices lo que quieres sacar adelante esta semana. En esa plataforma tienes coordinación inmediata, todos saben en qué están todos, hay espacio para preguntar y es muy eficiente. Todos alcanzan a contar en qué están y todos quedan muy bien informados.

¿Hacen reuniones 1 a 1?

Sí, las hacemos con el equipo y son las reuniones clásicas, no hemos innovado ahí. No creamos cosas nuevas por ser únicos sino para ser más eficientes. Entonces si existen cosas que funcionan bien como las 1 a 1 no vemos porqué cambiarlas.

¿Cómo se genera una cultura con personas y empresas que son tan diversas?

Seleccionamos a un perfil de persona que tiene mucho en común con nosotros. Se da natural, no es forzado y se identifican con el otro. Selección, en eso no te puedes equivocar.

¿Y cómo es esa persona?

Varía, generalmente los founders llegan con buenas ideas, razonables, ideas que generan interés. Son personas con el ego bajo, el ego es el enemigo en estas cosas porque esto no se trata de ti, se trata del problema de tus usuarios y cómo se los vas a resolver. Si estás muy interesado en salir en la prensa por ejemplo, probablemente estás desenfocado. Tienen claridad mental, entusiasman, te dejan intrigado, tienen muchas habilidades comunicacionales. Todo eso es muy importante porque tienen que convencer a mucha gente en el camino: equipos, inversionistas, clientes.

💡
Prueba-Error: A la primera generación de startups en PV se les entregaban 65 mil dólares y horas de desarrollo de los devs de Platanus. Pero se dieron cuenta que el desarrollo debía ser inhouse, así que lo desecharon para las siguientes generaciones.

Japón-Chile

Quedó a medio camino en la conversación y es muy relevante: Viviste en Japón

En Tokio, un poquito menos de 10 años. Llegué de guagua allá.

Hablas japonés

私は日本語を話せません (ya lo resolvieron, supongo)

Allá, de niña ¿hablabas japonés?

No, hablaba inglés. Fui a un colegio multicultural, sólo de mujeres. Pero fuera de eso habían personas de todo el mundo, de todas las religiones. Era un colegio Montessori. Fue una experiencia muy relevante. De hecho, lo que más me costó de volver a Chile fue la homogeneidad. Venía de un ambiente donde la diversidad era la norma. La aceptación de las diferencias era parte de la vida, en las casas de mis amigas japonesas dormíamos en el suelo, amigas africanas que comían unos porotos gigantes. Entonces salía espontáneo ser más libre donde cada uno es como es no más. En el Chile en que yo llegué eran todos iguales, mi colegio castigaba la diferencia, entonces me costó mucho. Acá se esperaba que fueras igual a todos y yo venía de un lugar que era todo lo contrario.

Un choque

Fue un choque y creo que en parte por eso me gusta también este ambiente de trabajo, hay diversidad de perspectivas, puedes aprender de todas las personas que conoces aquí, todo es muy dinámico. Esos ambientes me acomodan mucho.

Conservas la curiosidad de niña

Sí, totalmente. Es un rasgo importante en mí y en quienes me rodean: Son curiosos y autodidactas.