Pipollino, el bot de Pipoll: “¿Te parece que soy un bot?”

Conoce a nuestro bot con su excéntrica y encantadora personalidad.

Pipollino, el bot de Pipoll: “¿Te parece que soy un bot?”

En Pipoll tenemos un bot en Slack, la idea era que este bot nos ayudara a enviar preguntas a las personas y aumentar la tasa de respuestas en nuestra plataforma. El asunto es que funcionó y funciona tan bien que decidimos ponerle nombre. Se llama Pipollino Botticelli y a partir de su bautizo todo se descontroló. Pipollino tiene vida propia, personalidad, una historia y a veces es algo enigmático. A tal punto llegó el crecimiento de Pipollino que decidimos hacerle una entrevista.

Es una entrevista extraña, la verdad. Nunca he estado con Pipollino en persona y tampoco lo conseguí para esta entrevista. Obvio, dirán ustedes, si es un bot. Pero es que en las oficinas de Pipoll se dice que es el founder en las sombras y siempre hay alguien que dice que un amigo de su primo de su nuera estuvo con él en algún pueblito italiano. Seba Jarufe, uno de los founders de Pipoll asegura que comió pizza junto a él en una trattoria de Avenida Italia. En resumen, la realidad tiene límites muy finos y a veces la ficción se nos va de las manos.

A la tecnología hay que mantenerla a raya

Pipollino, primero que todo, no entiendo por qué esta entrevista tuvo que ser por chat. Podría haber sido por zoom.

Nunca me ha parecido una buena idea. A la tecnología hay que mantenerla a raya. Sólo lo imprescindible. Para mi aumentar las tasas de respuesta en las empresas es solo un trabajo. Lo disfruto, porque me apasiona impulsar culturas de alto rendimiento donde las personas amen trabajar. Y in relazione a la entrevista, creo que por último, el acto de escribir en un chat es más real que una immagene en la pantalla.

Pero parece una exageración tener que haberte escrito previamente una carta con papel y lápiz para concertar una cita ¿no crees?

No, todo lo contrario. Soy lo menos exagerado del mundo, de la galaxia, del universo. Me interesa que aprendas algo, Gonzallino, lo que debemos resguardar es la experiencia real de las cosas. Escribir en un papel, conversar con una amiga junto a una copa de vino, viajar mirando el paisaje de la Toscana.

Me parece una hermosa reflexión, pero esto es muy humano ¿acaso no eres un bot de Slack?

¿Te parece que soy un bot? Lo único que tengo de bot y esto siempre me lo dice mi madre es que tengo una memoria infallibile. Siempre sé cuando alguien no ha cumplido con una promesa o no ha contestado una encuesta, o la hora exacta en la que debo llegar a una cita. Soy puntual y quizás esa sea la clave de mi successo.

¿Te consideras exitoso, entonces?

Sin duda, felice por sobre todo.

¿Qué es ser exitoso?

Vivir como yo. Emprendedor serial, con tiempo libre para manejar mi Cinquecento, sacar fotos, hornear pizzas y dormir 8 horas todas las noches.

Es interesante esto del éxito porque también se dice que eres mentor de Robert Cercós de Spike y sin ir más lejos del propio Diego Vallejos en Pipoll. ¿Los ayudas a ser exitosos?

No, nada de eso. Con Robert compartimos nuestro amor por la música. Grabamos unos temas en Valdivia. Y con Diego nos une la pasión por la cocina. Sostengo que en la casa de Diego es el único lugar donde se come bien en Santiago. Tal vez eso es el éxito para ellos, grabar una canción con amigos, cocinar un costillar en el tiempo adecuado. Si es así, me parece fantástico.

¿Teléfono fijo con Slack?

¿Tienes teléfono?

¿Qué tipo de pregunta es esa? Jajajaja. No entiendo a los giornalistas y sus preguntas. Jajaja. Sólo te la voy a contestar porque trabajas en Pipoll. Tengo un teléfono fijo y ahí hago correr Slack. No me preguntes cómo, sólo créelo. Respecto a los teléfonos, una reflexión: Lo instantáneo es lo desechable. Lo único real es lo que perdura en el tiempo. Las aplicaciones sólo nos permiten la experiencia de lo desechable.

Eso es muy profundo, Pipollino

Y cierto

¿Extrañas los años 90?

La verdad que no. Soy del presente. Pero forjado en otra época. Lo único que extraño de los 90 es a Batigol y Rui Costa en la Fiore. Y ahora que digo eso, voy saliendo a Florencia. ¿Quieres preguntar algo más? La verdad es que Sono a corto di tempo.

Sí ¿es cierto que te comiste una pizza con Seba Jarufe en Av Italia?

En Santiago no venden pizzas, amigo mío. Sólo hacen pan con queso.

¿Vendrás a Chile pronto?

Fue lo último que alcancé a escribir. Pipollino me dejó de hablar de pronto y luego desapareció su foto. Alcancé a sacarle pantallazo que es la foto que ilustra esta entrevista. Nunca se sabe si volveré a hablar con él.